A la hora de elegir un barrio para vivir, lo habitual es que tengamos en cuenta no solo el precio de la vivienda, también los servicios de la zona, el transporte público, los espacios comerciales y, por supuesto, las zonas verdes. Centrándonos en el último aspecto, Valencia cuenta con innumerables parques perfectos para pasear, relajarse, practicar deporte o disfrutar con los más pequeños.

Los parques son lugares, nadie lo duda, que mejoran la calidad de vida de los ciudadanos, sin olvidar su enorme importancia como pulmones verdes en grandes ciudades donde el tráfico es una constante. Valencia no es ajena a este problema, por eso, tener cerca un lugar de esparcimiento libre de humos y ruidos es un aspecto que siempre debemos valorar.

Los mejores parques de Valencia

El gran espacio verde de la ciudad es el antiguo cauce del río, hoy transformado en el Jardín del Turia, uno de los mayores parques naturales urbanos de España. Son nueve fabulosos kilómetros de recorrido. Por él, más bien por dos de sus zonas, comenzaremos este pequeño repaso, aunque a lo largo y ancho de Valencia hay infinidad de parques.

Parque de Cabecera: es uno de los parques más jóvenes de Valencia. Situado en la antigua cabecera del Turia (de ahí su nombre), el gran protagonista es el agua. Pero las actividades de ocio que aquí se pueden disfrutar son muchas, gracias, entre otros, a espacios como sus bosques, su anfiteatro o el Bioparc.

Parque Gulliver: de un extremo del Jardín del Turia a otro. Es ideal para disfrutar con niños por la enorme atracción que le da nombre y porque está a un paso de la Ciudad de las Ciencias y las Artes, que hace de esta una de las zonas más atractivas de Valencia.  

Parque Central: otro ejemplo de cómo una actuación urbanística puede modificar radicalmente y revitalizar un espacio, en este caso el que ocupaban las vías ferroviarias que partían Valencia en dos. Aún en fase de desarrollo, es ya uno de los mayores y más atractivos parques de la ciudad.

Jardines del Real: es uno de los parques históricos de Valencia, un auténtico edén de enorme valor paisajístico y ambiental. Además, es escenario de conciertos al aire libre y la Feria del Libro, entre otros eventos. Por cierto, muy cerca se encuentran los Jardines de Monforte, otra belleza verde.

Parque del Oeste: lo encontramos junto a una de las grandes vías de Valencia, la avenida del Cid. Es un parque urbano con auditorio y zonas infantiles que desde que se inauguró en 1995 se ha convertido en un espacio imprescindible en una zona de la ciudad que carecía de este tipo de infraestructuras.

Jardín de las Hespérides: también en el corazón de Valencia hay espacios verdes maravillosos. No es uno de los parques más grandes, pero sí de los más encantadores. Y cuenta con un atractivo añadido, ya que a un paso está el Jardín Botánico.

Jardín de Ayora: es otro de esos parques de Valencia llenos de magia. Lo es por su tranquilidad, la atmósfera romántica que lo envuelve y el palacete que hay en su interior. Un jardín para aislarse del mundo a pesar de estar muy cerca de la Avenida Blasco Ibáñez.

Parque de Benicalap: del centro a la periferia. Paseos, arbolados, fuentes árabes o un pequeño laberinto hacen que este sea, para muchos, uno de los parques de Valencia más bonitos y divertidos, en este caso gracias a sus instalaciones deportivas.

Valencia es una ciudad que ha crecido, pero que se ha ido adaptando a los tiempos. Se han ido construyendo nuevos parques o recuperando y reconvirtiendo viejas áreas industriales y degradadas en zonas verdes para el esparcimiento y el ocio. En el centro o en las afueras, estos parques son parte indispensable de esa calidad de vida de la que presume la ciudad.

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