La demanda para alquilar un inmueble está cada vez más creciendo en España. Y, con la llegada del Covid-19, muchos propietarios se han propuesto arrendar una vivienda sin uso previo, para conseguir un dinero extra.

Alquilar un inmueble con éxito puede llevar algunos riesgos. Aunque, de buenas a primeras, la incógnita principal es el tipo de relación que usted tendrá con el nuevo inquilino.

Uno de los mayores temores es enfrentarse a situaciones de fraude, daños a la propiedad o verse obligado a forzar un desalojo (“desokupar”). Por esta razón, traemos una serie de recomendaciones sobre cómo alquilar un piso de forma segura.

Tips para alquilar un piso de forma segura

Predecir el futuro sigue siendo una incógnita para el hombre. Por eso, para evitar inconvenientes en el futuro, lo mejor es tomar las medidas de adecuadas de prevención. Y, cuando hablamos de alquileres, toda precaución es poca.

1. Busca ayuda de un profesional inmobiliario

Se deben tener en cuenta muchos factores a la hora de alquilar una vivienda, como por ejemplo: Fijar un precio adecuado, personalizar las cláusulas adicionales, redactar el contrato, escoger el inquilino adecuado y después, una vez firmado el contrato de arrendamiento, solucionar los problemas que puedan ir surgiendo.

Con la ayuda de un agente inmobiliario podrás saber cómo alquilar un piso de forma segura, ya que tiene los conocimientos y la experiencia necesarios para poder hacerlo con éxito. Además, también te asesorará sobre los pagos antes de entregar la vivienda y otros tipos de obligaciones del inquilino.

2. Redactar un buen contrato

Antes de entregar las llaves, la recomendación es hacer un inventario donde conste por escrito todas las cosas que están en el inmueble: Desde muebles hasta los electrodomésticos que el inquilino podrá usar durante el tiempo que viva en la vivienda.

Este documento se deberá de anexar en el contrato de arrendamiento y servirá en caso de futuras reclamaciones sobre algún daño o desperfecto. Además, es aconsejable acompañar este documento con imágenes.

Redactar un buen contrato de arrendamiento es la clave para alquilar una vivienda de forma segura. Este documento debe incluir y especificar todos los puntos que consideremos importantes, de ahí que lo recomendable sea contar con la ayuda de un profesional experto en el gestión de inmuebles.

Las condiciones atienden a la voluntad del arrendador y del arrendatario (siempre que no sean contrarios a ley), pero las cláusulas que se deben especificar en cualquier contrato de alquiler son: plazo de duración, inventario del mobiliario y la cuantía del pago del alquiler y la fianza.

Es importante dejar establecido qué gastos cubrirá el arrendador y cuáles corresponden al arrendatario.

Generalmente, el arrendador suele asumir el alta de los suministros, gastos de comunidad, la tasa de basura, impuesto de bienes inmuebles (IBI) o las reparaciones que necesita el inmueble para ser habitable.

Muchos contratos incluyen estos gastos en la cuota mensual, pero para evitar problemas lo mejor es asegurarse de que el contrato defina exactamente bajo qué términos se redacta y qué aspectos están o no incluidos en el mismo.

Por otro lado, el inquilino suele hacerse cargo de todos los servicios y suministros tras la firma del contrato, como el agua, la luz o Internet.

3. Establecer cláusulas de prohibición en el contrato

Todas las exigencias de los propietarios deben constar como una condición más en el contrato. De este modo, se evitan inconvenientes y malentendidos en el momento de habitar la vivienda. Por ejemplo, muchos inquilinos no aceptan mascotas y otros no permiten obras (incluso pequeños trabajos, como instalar cuadros) o modificaciones en la decoración.

4. Buscar el inquilino ideal

Encontrar un inquilino que cuide la vivienda como si fuera suya y que esté al día con el pago del alquiler, aunque debería ser lo habitual, no es tarea sencilla. Pero tampoco es una misión imposible. Con estos pasos podrás encontrar al futuro inquilino perfecto:

Conocer el estado de su economía y su solvencia

Lo habitual es exigir como comprobante de solvencia un contrato de trabajo o una nómina. Con cualquiera de esos dos documentos suele ser suficiente para saber si cuenta con ingresos mensuales.

Hoy en día es normal que muchas inmobiliarias soliciten este tipo de certificados a sus potenciales clientes.

Para realizar las comprobaciones necesarias a este respecto, necesitarás el DNI de la persona que vaya a ser el titular del contrato de alquiler, además de su contrato de trabajo o una copia de sus últimas nóminas.

En caso de información más completa, puedes solicitar un certificado de sus ingresos declarados, como declaraciones de IVA o Renta, certificado de pensiones o cualquier documento similar que sirva como garantía de pago en caso de problemas con la vivienda.

Como garantía adicional, se suele recurrir como exigencia en el contrato de alquiler a la contratación de un seguro de alquiler. Este tipo de póliza ofrece al propietario la protección necesaria frente a impagos, daños, accidentes, a la vez que cubre aspectos como la responsabilidad civil y la protección jurídica.

Exige referencias de otros propietarios

En algunos países europeos y parte de España, es normal pedir entre los requisitos cartas de recomendación de anteriores arrendatarios, de manera que sea más factible hacerse una idea del perfil del futuro inquilino de tu vivienda.

5. Pide garantías para alquilar con seguridad

Lo más común es pedir una o dos mensualidades del alquiler como fianza para blindarse ante algún posible impago o en caso de que el inquilino deje desperfectos al marcharse, aunque muchos arrendadores piden garantías adicionales como un aval bancario o de una tercera persona.

¿Qué es un aval bancario?

Como adelantamos, el aval bancario es una de las exigencias de algunos arrendadores a la hora de alquilar una vivienda.

El aval bancario es un documento en el que un banco garantiza que un cliente cumplirá con sus obligaciones de cancelar varias mensualidades. El contrato incluye la siguiente información básica: plazo, importe total y renovación del alquiler y bajo qué circunstancias puede hacerse efectivo.

6. Entrega el piso en condiciones

Mantén el piso limpio y habitable, así cuando llegue el día de la entrega de llaves todo estará perfecto.

Aunque no existe una ley que obligue entregar la vivienda limpia y bien pintada, se supone que como propietario eres el primer interesado en que la vivienda esté en las mejores condiciones y el inquilino la mantenga en el mismo estado.

7. Trata cara a cara con el inquilino

Un contrato de alquiler es una relación entre inquilino y propietario que podría durar años, por eso es recomendable que se hablen las cosas cara a cara. En este proceso lo importante es dar una buena impresión y ser muy formales en los aspectos en que estaréis vinculados durante un tiempo que puede ser considerable.

Por eso, para hacer las cosas bien, lo mejor es contar con el asesoramiento de un especialista en gestión inmobiliaria. Si estás en la Comunidad Valenciana, en Primer Grupo Blasco, somos especialistas en alquiler de viviendas de forma segura que estaremos encantados de ayudarte y guiarte en todo el proceso para tu mayor tranquilidad y confianza.

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